EL PENSAMIENTO NEGATIVO REPETITIVO PODRÍA AUMENTAR EL RIESGO DE ALZHEIMER

En mi artículo anterior vimos cómo una acción tan sencilla como mantener un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir el riesgo de padecer Demencia.

Hoy veremos cómo el pensamiento negativo repetitivo podría aumentar el riesgo de padecer una Demencia en algún momento de la vida y posibles estrategias para reducirlo.

Aunque aún se sigue estudiando, varias investigaciones han concluido que padecer de depresión o ansiedad en la mediana edad es un factor de riesgo de sufrir Demencia.

En un reciente estudio sobre los pensamientos negativos repetitivos, se encontraron patrones de pensamiento implicados en la depresión y la ansiedad que explicarían esta situación.

¿Qué es el pensamiento negativo repetitivo?

El pensamiento negativo es ese diálogo interno que se repite una y otra vez sobre acontecimientos que nos preocupan referidos al pasado o al futuro. En general irrumpen en forma continua trayendo al presente algún hecho doloroso ocurrido en el pasado como una muerte, ruptura, hecho traumático, situación embarazosa, etc; o una posible situación amenazadora que puede suceder en el futuro. Este tipo de pensamiento tiene una emoción asociada que puede ser miedo, ansiedad, culpa, tristeza, frustración, etc, que activa la respuesta fisiológica que los acompaña. Es decir, sentimos en el cuerpo lo que produce esa emoción: sudoración, palpitaciones, dolor de estómago, crisis de ansiedad, etc.

Este patrón de pensamientos surgen por algún estímulo externo o interno que nos lleva a identificarnos con esa situación del pasado que probablemente no tenga nada que ver con lo que sucede en el presente. Hacemos una interpretación de la situación en base a esquemas de pensamiento producto de nuestra historia de vida y de la cultura en la que nos hemos desarrollado.

En este tipo de conducta la persona centra la atención en los pensamientos negativos y repetitivos, en los síntomas depresivos en sus causas y  significados,  y en las posibles consecuencias de estos síntomas. En general esto no permite una buena resolución del problema, ya que la persona está siempre preocupada pero no se ocupa de resolver el o los posibles problemas.

¿Cómo se relaciona este tipo de pensamiento con la posibilidad de padecer Demencia?

Un estudio investigó la relación entre el pensamiento negativo repetitivo y el aumento en el riesgo de padecer Demencia.

Durante dos años los participantes respondieron preguntas sobre cómo piensan típicamente sobre las experiencias negativas, enfocándose en patrones de pensamiento negativo repetitivo, como la rumia sobre el pasado y la preocupación sobre el futuro. Los participantes también completaron medidas de depresión y síntomas de ansiedad.

Además se evaluó su función cognitiva, midiendo memoria, atención, cognición espacial y lenguaje. También realizaron escáneres cerebrales PET a 113 participantes y midieron los depósitos de tau y amiloide, dos proteínas que causan la enfermedad de Alzheimer cuando se acumulan en el cerebro.

Los investigadores encontraron que aquellas personas que exhibieron patrones de pensamiento negativo repetitivo (PNR) más altos experimentaron un mayor deterioro cognitivo durante un período de cuatro años, además mostraron disminución en la memoria (que es uno de los primeros signos de la enfermedad de Alzheimer), presentando más probabilidades de tener depósitos de amiloide y tau en sus cerebros.

Hasta el momento se asociaba la depresión y la ansiedad  con el deterioro cognitivo  pero no con los depósito de amiloide o tau que se presentan en la enfermedad de Alzheimer, esta investigación  lo que sugiere es que el pensamiento negativo repetitivo podría ser la razón principal por la cual la depresión y la ansiedad contribuyen al riesgo de dicha enfermedad.

¿Qué sugerencias posibles hay para evitar padecer estos patrones de pensamiento?

Sabemos que nuestros pensamientos repercuten biológicamente en nuestra salud  física, tanto en forma positiva como negativa.

Tratar de eliminar o erradicar estos pensamientos no es tan sencillo como parece. En general cuánto más insistimos en eliminar un pensamiento de nuestra mente más recurrente se hace, cuando ponemos demasiada energía o atención en el mismo más resistente se hace.

Liberarnos de estos pensamientos requiere de técnicas específicas y dos herramientas muy recomendadas son la Meditación y el Mindfulness.

De hecho en este estudio se sugiere que estas técnicas podrían ser muy beneficiosas para regular estos pensamientos negativos producto de esquemas mentales asociados negativos.

En general nuestra mente no descansa, se ve asediada constantemente por pensamientos como ya hemos mencionado. Estas dos técnicas que se recomiendan ayudan a poner la mente en calma y paz, se aprende a observar los pensamientos sin reacción, sin juicio, con compasión. Esta práctica permite reestructurar los pensamientos y por ende las emociones y acciones que se derivan de ellos.

También ayuda poder cambiar la perspectiva en que vemos las cosas, en general sesgada por nuestros esquemas de pensamiento. Buscar otro punto de vista más realista, tratar de ver el lado más positivo, el vaso medio lleno en vez de medio vacío es también una forma de mejorar la forma en qué pensamos.

En resumen lo recomendable es utilizar estas herramientas para poder:

  • Pensar menos: poder encontrar momentos diarios en que la mente esté en calma, esto permite observar y analizar mejor nuestros pensamientos. Evita actuar impulsiva y reactivamente.
  • Pensar mejor: cambiar la calidad de los pensamientos, buscar perspectivas más realistas y que estén de acuerdo con lo que queremos para nuestra vida. A veces somos nuestro peor enemigo poniendo barreras e impedimentos que sólo están en nuestra mente.
  • Pensar más positivamente: pensar en forma positiva no significa ser poco realista, sino que nos permite enfrentar los problemas de una mejor manera. Es un hecho que la preocupación excesiva y constante no resuelve ningún problema, por el contrario nos impide enfocarnos en resolver los problemas uno a uno, dejándonos enredados en la maraña sin poder salir.

Te recomiendo que intentes poner en práctica alguno de estos consejos, hay mucha información sobre la práctica tanto de meditación como de mindfulness así que no hay excusas para no intentarlo.

Recuerda lo siguiente:

COMO PIENSAS, SIENTES Y ACTÚAS

Referencia bibliográfica:

Marchant, N. L., Lovland, L. R., Jones, R., Pichet Binette, A., Gonneaud, J., Arenaza-Urquijo, E. M., Chételat, G., Villeneuve, S., & PREVENT-AD Research Group. (2020). Repetitive negative thinking is associated with amyloid, tau, and cognitive decline. Alzheimer’s & Dementia: The Journal of the Alzheimer’s Association. https://doi.org/10.1002/alz.12116

6 comentarios sobre “EL PENSAMIENTO NEGATIVO REPETITIVO PODRÍA AUMENTAR EL RIESGO DE ALZHEIMER

  1. Hola Rosana! Muchas gracias por esta información tan valiosa que muy pocas personas conocen. Conocer otros puntos de vista y formas diferentes de abordar una situación es muy interesante. Un abrazo muy fuerte. Ana.

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    1. Hola Ana! Muchas gracias por tu comentario! Hay información muy valiosa que puede ayudar a prevenir y es mi intención hacerla llegar a todas las personas posibles. Es mi tarea poder ayudar a las personas pero creo fundamental trabajar en prevención. Una abrazo! Rosana

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    1. En este caso está referido al riesgo de padecer Alzheimer, pero es aplicable para disminuir el riesgo de padecer varias patologías como la depresión o la ansiedad. Saludos!

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