Las “3 A” imprescindibles en el cuidado de un familiar con Demencia.

El cuidado de un familiar con Demencia es un desafío que comienza desde que se recibe el diagnóstico.

En general el mismo es brindado por un Neurólogo, el cual la mayoría de las veces no está capacitado para brindar la información de la mejor manera y debido a ello se recibe un pronóstico catastrófico, centrado en la carencia y en un panorama desolador en el cual “no hay nada para hacer”.

La mayoría de las familias no recibe información que abarque todos los aspectos que se ponen en juego, ni son acompañadas durante el proceso.

Debido a esto es común que surjan sentimientos de soledad, desesperanza, angustia, agobio, culpa e impotencia, entre muchos otros.

Sin embargo estoy convencida que hay mucho para hacer, aunque no hay fórmulas ni soluciones mágicas. Para ello se requiere trabajo y de muchos cambios, empezando por la forma de ver la situación: cambiar la ACTITUD en relación a la misma.

Hay 3 procesos que son básicos para poder llevar a cabo este desafío de la mejor manera posible.

PRIMER PASO: ACEPTAR LA SITUACIÓN

La aceptación es fundamental, una vez que dejas de negar y luchar contra la situación, puedes dejar de “preocuparte” para comenzar a “ocuparte”. Esto no quiere decir que no te preocupe la situación, sino que lo haces en un grado razonable de tal forma que puedas aceptar las circunstancias que se presentan y seas capaz de encontrar las mejores soluciones posibles.

Es lo que se denomina “duelo anticipado”, donde se utiliza la negación como forma de defenderse de una realidad que se anticipa como muy dolorosa y difícil de poder manejar y asimilar.

Tener en cuenta que una adecuada información es clave para poder entender qué cambios aparecerán y cuál es la razón de los mismos. Poder interpretar y responder de la mejor manera posible a los síntomas psicológicos y conductuales es fundamental para que tanto tú como tu familiar tengan una buena calidad de vida durante el proceso que atraviesan.

Es fundamental respetar la individualidad, la identidad, la capacidad de decisión y los gustos o deseos de la persona con Demencia. Aunque muchas veces se cae en el error de creer que es mejor decidir por ellos, se sabe que una decisión compartida es la mejor manera de mantener todos estos aspectos conservados, lo cual puede ayudar a enlentecer el proceso de Demencia.

SEGUNDO PASO: ADAPTARSE A LA SITUACIÓN

Este paso viene de la mano de la aceptación. Implica adaptarse a la nueva realidad buscando resolver de la mejor manera los retos que se van planteando diariamente.

La adaptación es un recurso que es inherente a la vida humana. La vida plantea retos y desafíos constantemente y para poder sobrellevarlos es indispensable adaptarse a los cambios y poder así encontrar los recursos necesarios para resolverlos.

Implica una reestructuración de valores y creencias en torno a la Demencia, ya que aunque hay síntomas que son comunes cada persona lo transita de una forma diferente según su personalidad, historia de vida, patologías asociadas, etc.

Afrontar positivamente el cuidado permite una mejor adaptación al mismo, minimizando el impacto que el mismo puede producir en la realidad de cada persona. Una estrategia posible es poder ver el lado positivo de la situación pensando en la satisfacción de poder brindar cuidado a su familiar, y que esto lo haga sentir cuidado y querido.

Otra estrategia es utilizar la resolución de problemas, consiste en focalizar el problema, analizarlo de la forma más racional posible (evaluando posibles soluciones) y tomar una decisión al respecto.

TERCER PASO: AUTOCUIDADO

Es fundamental el autocuidado “CUIDARSE PARA PODER CUIDAR”

Como ya he mencionado, la tarea de cuidado es muy demandante a nivel físico y emocional por lo tanto es muy importante para evitar la sobrecarga y el posible estrés derivado de ella.

Es posible que debido a la situación de cuidado hayas tenido que relegar muchos aspectos de tu vida como: relaciones familiares, amistades, ocio, actividades deportivas, etc. Esto puede repercutir muy seriamente en tu salud y estado de ánimo.

Por ello hay varias acciones que son importantes para evitar el estrés por sobrecarga, que ya te mencioné. Algunas de ellas pueden ser:

  • Aceptar las propias limitaciones y delegar en otras personas o familiares.
  • Realiza un plan de actividades, priorizando según la importancia
  • Aprender a reconocer y regular tus emociones. Date tiempo para gestionarlas y dejarlas ir, no aportan ni mejoran la situación.
  • En momentos de tensión puedes utilizar técnicas de relajación como el control de la respiración, práctica de mindfulnes, etc.
  • Date tiempo para ti, realiza actividades agradables al menos una vez al día, como  escuchar música, hacer algo agradable que te provoque placer, tomar un café o un chocolate, dar un paseo, hacer ejercicio,etc.

Busca ese pequeño espacio y mientras estés en él dedícate a disfrutarlo, enfócate en ese momento olvidando lo que sucede alrededor. Intenta apreciar cada pequeño detalle, qué sonidos, aromas y sensaciones surgen, y déjate llevar por ellos.

Olvídate del pasado y del futuro y concéntrate en el ahora que es lo único real que tienes, deja de pensar y sólo siente.

Esta práctica diaria está comprobado que ayuda a lidiar con el estrés y la ansiedad. Te animo a que hagas de ella una rutina diaria y verás los resultados.

Espero que estas herramientas te sean de utilidad y las  puedas poner en práctica para ayudarte con el cuidado de tu ser querido.

Cualquier consulta o aclaración no dudes en contactarme, estaré encantada de ayudarte!!

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